Carlos García Núñez y Dariel Alexander Vargas Francisco – Ingeniería Telemática, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM)
Introducción
La agricultura constituye uno de los ejes fundamentales para el desarrollo económico y la seguridad alimentaria a nivel global. En la República Dominicana, el sector agrícola se destaca por su gran capacidad exportadora, siendo el cultivo de banano (Musa paradisiaca) un pilar estratégico que representa aproximadamente el 30% de las exportaciones agropecuarias del país [1]. Estas cifras consolidan al banano como un generador indispensable de divisas, con una presencia notable en mercados internacionales de alta exigencia, como la Unión Europea y el Reino Unido. Gran parte de esta competitividad se basa en la producción orgánica, una modalidad que añade un enorme valor comercial al producto dominicano, pero que simultáneamente impone restricciones severas en el uso de insumos químicos para el manejo fitosanitario de las plantaciones.
Esta restricción en el manejo sintético subraya una vulnerabilidad crítica: la exposición de los cultivos a amenazas bióticas y abióticas fluctuantes. Ante esta realidad, surge la necesidad apremiante de modernizar los métodos de supervisión en campo, transitando desde modelos reactivos hacia la adopción de la denominada Agricultura 4.0 [2]. Esta transición implica la incorporación de tecnologías de monitoreo continuo que aporten una capa de inteligencia basada en datos concretos y localizados, lo que permite la anticipación de escenarios de estrés en el cultivo, garantizando así la sostenibilidad y el rendimiento de las fincas agrícolas.
En este contexto de innovación tecnológica, estudiantes de la Facultad de Ciencia de la Ingeniería, pertenecientes al Departamento de Ingeniería Telemática y Ciencias de la Computación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), han desarrollado una iniciativa pionera. Bajo el liderazgo de Carlos García Núñez y Dariel Vargas, y con la asesoría del Ing. Jorge Alejandro Luna Martínez, nace el proyecto AgroSat IoT. Esta propuesta fusiona el potencial de las redes de telemetría de largo alcance con el análisis de imágenes satelitales, creando un entorno de supervisión integral que redefine la toma de decisiones en el ámbito agrario.
La motivación principal detrás de AgroSat IoT radica en empoderar a los productores bananeros con herramientas tecnológicas accesibles y de alta precisión. A través de la recolección de datos microclimáticos in situ y la superposición de metadatos macroespaciales, la solución no solo aspira a diagnosticar problemas de forma oportuna, sino a establecer una metodología replicable que promueva el uso eficiente de recursos hídricos y nutricionales, salvaguardando así el liderazgo de la producción orgánica nacional.
Problemática y estado del arte
A pesar de su evidente relevancia económica, la cadena de producción del banano enfrenta desafíos de naturaleza sistémica y fisiológica, especialmente pronunciados en la etapa de poscosecha. Entre las amenazas más destructivas destaca la pudrición de la corona, una patología fúngica asociada a microorganismos como Fusarium spp. y Colletotrichum musae [3].
Esta enfermedad suele desarrollarse de manera latente en el campo, manifestándose únicamente durante el proceso de empaque o transporte, lo que resulta en rechazos masivos de lotes en el mercado internacional y pérdidas económicas devastadoras. En el entorno de la producción orgánica, donde los fungicidas de síntesis química están estrictamente prohibidos, la gestión de esta enfermedad depende casi por completo de un control preventivo fundamentado en la excelente salud fisiológica de la planta desde su fase de desarrollo temprano.
Paralelamente, el banano es una especie botánica con una elevada demanda hídrica, lo que lo vuelve excepcionalmente sensible a las fluctuaciones en la humedad del suelo [4]. Un déficit hídrico sostenido provoca el cierre de los estomas, reduciendo drásticamente las tasas fotosintéticas y afectando el llenado del fruto. Por otro lado, un escenario de anegamiento promueve la hipoxia radicular y crea un microclima ideal para la proliferación de fitopatógenos del suelo. Esta delicada ventana de homeostasis hídrica exige un escrutinio meticuloso, el cual es inalcanzable utilizando únicamente métodos empíricos de observación visual.
Actualmente, el principal agravante de esta problemática en la región es la dependencia histórica de la gestión agraria tradicional. Las anomalías nutricionales y el estrés hídrico ocurren de forma silenciosa, y para el momento en que los síntomas se vuelven visibles en el follaje o en el racimo, el daño celular y la merma en la productividad ya son irreversibles. Los productores carecen de medios tecnológicos continuos para monitorear el subsuelo en tiempo real, favoreciendo así un ciclo crónico de ineficiencia donde los recursos como el agua y los biofertilizantes se aplican a ciegas, basándose en calendarios estáticos en lugar de necesidades fisiológicas reales.
En el estado del arte internacional, se han propuesto diversas aproximaciones para mitigar este desfase informativo. Huamán Correa (2023) introdujo un sistema de monitoreo en Perú orientado a la correlación de datos ambientales para la predicción de plagas en bananeras, subrayando la utilidad de la telemetría en tiempo real [5]. De manera similar, Rincón Vargas y Vargas Romero (2023) desarrollaron un prototipo de medición localizada de temperatura y humedad edáfica, demostrando que la vigilancia constante optimiza notablemente las estrategias de riego [6].
Por otra parte, desde la perspectiva de la teledetección macroscópica, Castillo Idrovo (2021) validó la viabilidad del uso de constelaciones satelitales para analizar el vigor vegetal mediante índices espectrales, lo que permite localizar zonas de bajo rendimiento en extensiones vastas que serían inviables de inspeccionar a pie [7]. Estas investigaciones ratifican que tanto el enfoque micro (sensores de campo) como el enfoque macro (satélites) poseen un valor innegable para la gestión agrícola moderna.
Sin embargo, a pesar de los avances documentados, las soluciones actuales presentan una fragmentación operativa. Los agricultores dominicanos no cuentan con plataformas unificadas que correlacionen de manera fluida y nativa los datos químicos del sustrato (como el pH, la conductividad eléctrica y los niveles de macronutrientes NPK) con la perspectiva radiométrica satelital a gran escala. Esta desconexión impide un diagnóstico agronómico verdaderamente holístico, limitando la adopción de una agricultura de precisión adaptada a la topografía y climatología específicas de los valles productivos de la República Dominicana.
Objetivos completados
El desarrollo de este proyecto ha implementado un sistema de diagnóstico agrícola integral y en tiempo real para cultivos de banano, estructurado sobre una arquitectura híbrida que combina el despliegue de redes de sensores IoT (LoRa) de bajo consumo para la captura in situ de variables edáficas (humedad, pH, NPK, conductividad eléctrica) y el procesamiento automatizado de imágenes satelitales (Sentinel-2) para la extracción de índices espectrales (NDVI, NDWI). El sistema proporciona una plataforma web centralizada capaz de correlacionar estos datos, generando reportes analíticos y alertas tempranas, lo que garantiza a los productores una herramienta de apoyo crítico para optimizar el uso de recursos, anticipar escenarios de estrés hídrico o nutricional, y mejorar sustancialmente el manejo preventivo de enfermedades en la producción bananera.
Metodología
Para materializar esta solución integral, se implementó una metodología de desarrollo concurrente, dividiendo el trabajo en subsistemas aislados pero altamente interdependientes: adquisición de hardware, procesamiento geoespacial y desarrollo de la arquitectura backend/frontend. El diseño de este ecosistema tecnológico se enfocó en garantizar estabilidad en entornos remotos, escalabilidad de la red de telemetría y una presentación de la información que fuera inmediatamente procesable por el usuario final, todo ello apoyado en protocolos de transmisión de bajo consumo energético.

Adquisición de datos a través de nodos IoT en el borde
El núcleo de la recolección de campo se basó en el diseño de estaciones de monitoreo equipadas con microcontroladores ESP32 que integran módulos transceptores LoRa V3 (SX1262 a 915 MHz). Esta selección de hardware obedece a las estrictas demandas topológicas de las áreas de cultivo, donde la conectividad celular (GSM/LTE) suele ser inestable y el consumo energético debe ser minimizado para permitir la operación autónoma. Cada nodo fue dotado de un conjunto robusto de sensores diseñados para medir variables críticas: humedad del suelo (mediante sensores capacitivos resistentes a la oxidación), temperatura y humedad relativa (BME280), radiación solar, así como electrodos especializados para la medición continua de pH, conductividad eléctrica y concentración de macronutrientes (Nitrógeno, Fósforo y Potasio).
La lógica embebida en estos nodos se encarga del acondicionamiento de las señales analógicas, su conversión digital y el empaquetado estructurado de las tramas de datos. Esta telemetría es enviada periódicamente a través de enlaces de radiofrecuencia de largo alcance hacia un Gateway centralizador, el cual actúa como puente (bridge) utilizando el protocolo MQTT para derivar la información de forma segura hacia los servidores en la nube. Este esquema asegura una alta tolerancia a fallos y permite la expansión futura de la red mediante la adición de nuevos nodos sin saturar el espectro de comunicación.

Análisis satelital automatizado con Google Earth Engine
Para superar las limitaciones de la observación estrictamente puntual, la metodología incorporó un motor de procesamiento de imágenes satelitales fundamentado en la plataforma Google Earth Engine (GEE). A través de scripts automatizados en Python, el sistema consulta periódicamente el catálogo Harmonized de la misión Copernicus Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea. Este proceso incluye un filtrado algorítmico riguroso para discriminar la cobertura nubosa, un fenómeno meteorológico muy frecuente en las zonas tropicales, garantizando que los análisis radiométricos se realicen únicamente sobre píxeles de alta pureza visual.

El núcleo analítico de esta sección calcula dos métricas fundamentales: el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI) para cuantificar la actividad fotosintética y el vigor de la biomasa, y el Índice de Agua de Diferencia Normalizada (NDWI), el cual revela el estado del dosel foliar respecto a su contenido hídrico.
El sistema no solo extrae estos valores promedios para los polígonos correspondientes a la finca, sino que aplica una lógica de clasificación basada en umbrales (ej. NDVI ≥ 0.6 clasificado como ‘Saludable’), traduciendo metadatos crudos en evaluaciones comprensibles para el manejo agronómico.
Los resultados son inyectados al servidor mediante APIs REST, evitando el almacenamiento local pesado de archivos de imagen (rasters).
Arquitectura backend y plataforma web interactiva
La gestión integral de la información se orquestó sobre una arquitectura de software empresarial multicapa utilizando Java 17 y el ecosistema Spring Boot. Este backend MVC gestiona la persistencia de datos relacionales en MariaDB, estructurando historiales complejos de mediciones, configuración de sensores y registros de eventos. Para asegurar que la latencia entre un evento de campo y la notificación al productor fuera mínima, se implementaron túneles bidireccionales mediante WebSockets, dotando al frontend de capacidades reactivas sin la necesidad de recargar el navegador [8].

El diseño de la interfaz de usuario se realizó bajo principios de usabilidad orientados a perfiles no técnicos. El entorno web permite la administración de estaciones, la generación de reportes en PDF, el seguimiento de labores mediante un calendario agrícola interactivo, y de manera crucial, la configuración de un motor de alertas lógicas. Este motor evalúa cada paquete de datos entrante contra umbrales personalizados; si, por ejemplo, la tensión matricial del suelo indica deshidratación, el sistema detona una notificación inmediata y altera los indicadores visuales en el panel principal.
Resultados
La validación de AgroSat IoT en un entorno controlado arrojó resultados altamente satisfactorios, confirmando la resiliencia de la arquitectura técnica y la viabilidad de la propuesta para su posterior escalado comercial. En términos de conectividad en el nivel físico, los nodos basados en el transceptor SX1262 demostraron una confiabilidad sobresaliente en la propagación de señales a través de obstáculos típicos del cultivo bananero. La tasa de éxito en la entrega de paquetes de datos (Packet Delivery Ratio) hacia el gateway superó el 95% bajo condiciones de línea de vista parcial, demostrando que la tecnología LoRaWAN es perfectamente adecuada para superar la densidad foliar que caracteriza a este tipo de plantaciones.
A nivel de software, el backend en Spring Boot procesó eficientemente los flujos de telemetría entrantes, registrando y estructurando correctamente las variables en la base de datos MariaDB. Esto permitió la generación de historiales densos y consistentes. La interfaz de usuario respondió de manera fluida a las actualizaciones impulsadas por WebSockets; durante las pruebas, cualquier fluctuación anómala provocada deliberadamente en el entorno de los sensores se reflejó en el panel de control web en un tiempo inferior a los 3 segundos, validando la naturaleza ‘en tiempo real’ de la solución.

El subsistema de teledetección probó ser un complemento excepcional. El script de automatización en Python interactuó exitosamente con la API de Google Earth Engine, mitigando el ruido causado por la cobertura de nubes y extrayendo los índices NDVI y NDWI con precisión espacial. La correlación observada entre una caída del índice NDWI satelital y la disminución de la capacitancia reportada por los sensores de humedad del suelo corroboró la robustez de combinar enfoques macro y micro para la toma de decisiones, brindando un mapa de calor virtual de las zonas de estrés en la finca.
Finalmente, el motor de alertas evidenció su eficacia operativa. Al exceder los límites predefinidos de salinidad (conductividad eléctrica) o de temperatura crítica, el sistema generó correctamente las advertencias visuales y registró las entradas en el historial de auditoría. Adicionalmente, el mecanismo de comprobación de estado (heartbeat) de los nodos fue validado exitosamente: al desconectar la alimentación de un módulo, la plataforma detectó la caída del enlace en el margen de tiempo estipulado y notificó al usuario la inactividad de la estación, lo cual es vital para el mantenimiento de la red.
Conclusión
La culminación de este proyecto marca un hito significativo en la modernización de la gestión agrícola en la República Dominicana. AgroSat IoT demuestra de manera concluyente que la barrera de entrada para la Agricultura 4.0 puede ser superada mediante el diseño ingenieril inteligente. Al integrar exitosamente arquitecturas de microcontroladores de bajo costo, protocolos inalámbricos de amplia cobertura como LoRa, y plataformas de análisis satelital de acceso abierto, se ha logrado materializar una herramienta de diagnóstico agronómico de primer nivel, capaz de sustituir la intuición empírica por certezas científicas basadas en telemetría continua y espacial.
El impacto a largo plazo de este desarrollo no se limita únicamente a la prevención de patógenos como la pudrición de la corona o a la mitigación del estrés hídrico; radica en la habilitación de una trazabilidad química e hídrica profunda, la cual es la piedra angular para maximizar el rendimiento en nichos de alto valor como lo es la producción de banano orgánico de exportación. Las lecciones aprendidas durante la fase de despliegue reafirman que la infraestructura tecnológica debe ser tan resistente como las plantas que monitorea, y que las interfaces de software deben decodificar la complejidad de los datos en directrices accionables y simples para el productor.
Como próximos pasos, se vislumbra la evolución de esta plataforma hacia esquemas predictivos más agresivos. La inmensa cantidad de datos recabados sienta las bases ideales para la futura implementación de modelos de aprendizaje automático (Machine Learning), los cuales podrán predecir curvas de degradación del suelo o brotes epidemiológicos días antes de que ocurran. Es el momento de que el sector agroindustrial, la academia y el Estado unan fuerzas para escalar estos prototipos hacia mallas de sensores a nivel nacional, transformando definitivamente el paisaje agrícola hacia una matriz de producción resiliente, tecnificada e hiperconectada.
Referencias
- Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPYD), “Ministerio de Economía pondera importancia del sector bananero y oportunidades para su revitalización,” Oct. 19, 2023.
- J. Tovar-Quiroz, “Agricultura 4.0: uso de tecnologías de precisión y aplicación para pequeños productores,” Informador Técnico, vol. 87, no. 1, 2023.
- D. Toribio-Flórez, F. Carreel, C. Jenny, y J. Carlier, “Crown rot disease in bananas: A review of current knowledge,” Postharvest Biology and Technology, vol. 116, pp. 34–40, 2016.
- Y. Barrera-Pardo et al., “Respuesta fisiológica al estrés hídrico de plantas de banano cv. ‘Pineo gigante’ (Musa AAA),” Biotecnología Vegetal, vol. 14, no. 3, pp. 155-162, 2014.
- J. A. Huamán Correa, Sistema IoT para el monitoreo climático y detección temprana de plagas en cultivos de banano mediante inteligencia artificial en la región de Piura, Tesis de Maestría, Universidad de Piura, Perú, 2023.
- M. F. Rincón Vargas y C. J. Vargas Romero, Diseño e implementación de un prototipo de sistema de monitoreo de temperatura y humedad del suelo en cultivos de banano. Bogotá, Colombia: UNAD, 2023.
- J. P. Castillo Idrovo, Aplicación de índices de vegetación NDVI a partir de imágenes Sentinel-2 para el monitoreo de cultivos de banano. Cuenca, Ecuador: Universidad de Cuenca, 2021.
- A. Augustin, J. Yi, T. Clausen, y W. M. Townsley, “A Study of LoRa: Long Range & Low Power Networks for the Internet of Things,” Sensors, vol. 16, no. 9, p. 1466, 2016.
